D. Lebrun – Universidad de Nantes (Francia)

RESUMEN

Las termitas son los insectos más nocivos en muchos países cálidos. Recientes investigaciones en el dominio de su biología podrían dar como resultado nuevas técnicas de lucha. Feromonas y hormonas gobiernan la formacion de castas, la reproducción y la comunicación entre individuos. El usó de la hormona juvenil sintética y de sus análogos numéricos podría modificar la estructura social de las colonias y reducir su vitalidad. Los precocenos pueden también impedir el desarrollo de adultos fértiles. Los atractivos químicos serían utilizables como trampas. Hay que ir desarrollando las investigaciones biológicas en ese dominio.

SUMMARY

Termites are the most serious pest in many countries. New methods of termite control result from recent discoveries in their biology. The pheromones are chemical substances which interact with neurohormonal mechanisms to regulate the caste development, the reproduction and the communication. Synthetic juvenile hormone and its mimetic analogues could be used to disturb the social organisation. Precocenes could prevent the formation of reproductive imagoes. Chemical attractants could be used like baits. It is necessary to get new data in termite biology, for further progress in that field.

Generalmente la mayor parte del perjuicio ocasionado por las termitas en los edificios esta causado por termitas que precisan contacto con el suelo donde esta su nido subterráneo. Forman colonias numerosas. Estas termitas comedores de madera y amantes de la humedad están bien establecidas en Europa Occidental y viven en Francia, España y Portugal. Pertenecen a Reticulitermes lucifugus que engloba varias especies muy cercanas. Andalucía esta afecta por Reticulitermes lucifugus grasei y Reticulitermes (1) banyulensis que cohabitan en esa zona (1). En el nido, la organización social esta ampliamente regida por feromonas que son estímulos químicos percibidos por receptores sensoriales y que actúan sobre el sistema neuroendocrino.

Feromonas y Castas

Las feromonas secretadas por las propias termitas controlan las diferencias de casta. Esta función fue descrita por «Louscher» que introdujo junto con los bioquímicos alemanes Karlson y Butenandt el término «feromona» (2).

La presencia de reproductores inhibe el desarrollo de larvas y ninfas. Los reproductores inhiben también la transformación de ninfas en alados (3). En las termitas superiores, Macrotermes bellicosus, las ninfas son mas numerosas si la pareja real se mantiene alejada (4). La influencia de los reproductores es mucho mas patente en la diferenciación de los reproductores suplementarios. En Kalotermes flavicollis, la pareja real impide la formación de nuevos reproducto­res. Los reproductores suplementarios solo aparecen para reemplazar al rey o a la reina muertos. En este caso se forman muchos reproductores, pero permanece una única pareja (neotenicos). Esta no es siempre la regla. Muchas termitas superiores (Microtermes, Amitermes, Nasusitermes) dan lugar a numerosos neoténicos cuando los fundadores sexuales (imagos) desaparecen. Las colonias de Reticulitermes son muy extensas y se desarrollan con frecuencia muy lejos del nido original donde vive la pareja fundadora. En estas grandes colonias son raros los contactos entre las larvas y la pareja real, por ello la influencia inhibitoria de la última es débil y permite la formación de numerosos machos y hembras neotenicos. En Europa Occidental, Reticulitermes no se extiende mas allá del río Loira que atraviesa Nantes. En esta especie las colonias se extienden a partir de grupos aislados, donde aparecen neotenicos (5).

Las feromonas que regulan el desarrollo de las larvas y ninfas no son conocidas, pero su origen sí. En realidad, la formación de reproductores suplementarios se impide con extractos de cabeza y de tórax de reproductores ingeridos junto con papel de filtro (ó); la metamorfosis de la ninfa de Kaloter­mes flavicollis se bloquea al implantarle glándulas de mandíbulas cefálicas de la misma especie reproductora (7). La pareja real controla también la formación de soldados. En Kalotermes flavicollis, la transformación de ninfas en soldados es mas fácil cuando la pareja reproductora esta presente. Realmente, cuando el número de soldados alcanza una determinada proporción, se de­tiene la aparición de nuevos soldados. La inhibición se realiza por los pro­pios soldados presentes (8). Este fenómeno se ha observado en varias especies de termitas, particularmente en las termitas superiores, Nasusitermes lujae (9). Por eso la formación de soldados depende del balance de feromonas entre los dos antagonistas.

La supuesta feromona real que determina la formación de soldados permanece desconocida. Respecto a la inhibición de soldados, la feromona inhibitoria se origina en la glándula frontal, pero para Grasse, la sustancia inhibitoria podría ser secretada por glándulas unicelulares comunicadas con el exterior por poros, situados en la cabeza (10).

¿Cómo son percibidas las diferentes feromonas por los miembros de la colonia? Probablemente por recepción por contacto, o por vía olfatoria o gustativa. La trofalaxia o intercambio de alimentos entre los individuos, asegura también el transporte de la feromona en la colonia. El alimento intercambiado, entra, o bien por la boca (alimento estomodeal) o bien por el ano (alimento proctodeal). Para Liischer, que barnizó diversas porciones del abdomen de la reina funcional, las feromonas de la inhibición son emitidas por el ano con alimento proctodeal y así transmitidas a los otros miembros de la colonia (11). Esta conclusión no puede generalizarse. En realidad algunos reproductores con los anos sellados son aún capaces de inhibir. De estos experimentos Stuart llego a la conclusión de que si las feromonas inhibitorias están presentes su modo de transmisión no es la vía anal ni el alimento proctodeal (12). Las feromonas inhibitorias podrían proceder de la pared lateral del abdomen de las reproducto­ras que son intensamente lamidas por las larvas y las ninfas (13).

Las feromonas inducen una modificación del balance hormonal interno. Las principales hormonas implicadas en el polimorfismo de los termes son la hormona juvenil (JH) segregada por los corpora allata y la hormona de la muda (MH) producida por las glándulas ventrales.

La hormona juvenil tiene un papel mayor en el polimorfismo de las termitas. La producción de soldados esta asociada con una alta concentración de JH en la hemolinfa. En las termitas inferiores, Kalotermes flavicollis, la implantación de CA de reproductores a pseudergados (ninfas envejecidas después de la muda, estacionaria o regresiva), transforma a las últimas en presoldados (soldados blancos) y luego en soldados (14 y 15). La misma transformación puede conseguirse con una implantación de CA de adultos o de larvas de la cucaracha Periplaneta americana (16). Este experimento demostró que la JH no es una sustancia específica, ni de especie, ni de estadio. Una implantación similar, a ninfas envejecidas de Kalotermes flavicollis da lugar a soldados imago «inter­casta» que presenta una curiosa mezcla de rasgos de soldado y de imago (17).

Podemos esquematizar en un diagrama la correlación entre los niveles de JH en la hemolinfa y la formación de castas (fig. 1). En esta figura los niveles 1 y 2 respectivamente corresponden a las mudas imaginal y presoldado. Una concentración ligeramente superior al nivel 1 produce pseudoimagos. Una concentración superior a la última conduce a mudas neotenicas (12, 18).

Fig. 1. Niveles de hormona juvenil (ill) en varias castas de Kalotermes flavicollis Fabr.

I: nivel mínimo; II: nivel máximo; I,: larva; NY: ninfa; WS: presoldado; RM: muda regresiva (pseudergado); SM: muda eslacionaria; NEO: neotenico; PI: pseudoimago; I: Imago; M: muda

Los corpora allata son la fuente natural de JH. Una primera JH natural fue identificada por Roler en 1967 y la llamo JH I. Mas tarde se identificaron 2 JH naturales (JH IT, JH III) que tenían estructuras estrechamente relacionadas. Son sintetizadas y utilizadas en sus formas mas activas de ester-etílico. Además muchos compuestos sintéticos pueden imitar los efectos de las 3 JH y se conocen como análogos de las hormonas juveniles (JAs) juvenoides o reguladoras del crecimiento de los insectos (IGR) (19).

Los JHAs son, al igual que las hormonas juveniles, sustancias terpénicas. Las JHAs mas eficaces bioinvestigadas en termitas son derivadas del farnesol y del ácido farnesido del metapreno y del hidropreno (Fig. 2). La JH sintetica (JH I, JH HI) y las JHAs inducen también a la transformación en soldados. Se utilizaron en varias formas. Las JHAs se utilizaron en forma de vapor, pero en este caso no pareció ser esencialmente sensible. Un método mas frecuente consiste en alimentar a las termitas con bloques de madera tratados bien humedecidos o bien impregnados al vacío. En otros casos se obtuvieron resultados positivos mediante aplicación tópica o por inyección de JHAs a las termitas.

Los JH y JHAs sintéticos probados originaron el desarrollo de un número muy grande de soldados superfluos y pseudoergados (soldados intercasta) en Reticulitermes lucifugus (20) y R. speratus (52). Los intercasta imago-soldado se originaron también con JH sintética o Biojine* aplicada a ninfas de Kalotermes flavicollis. La muda se retrasó también (21). Los JHAs del tipo de hidropreno y ester farnesil metilo pueden interferir en la formación del imago y dan lugar a adultos no completos o pseudoimagos (22, 23). Es interesante resaltar que ciertos niveles del hidropreno impidieron totalmente o retrasaron la formación de neotenicos (26). El mismo efecto inhibitorio se consiguió con el ester farnesil metilo y JH (22, 25).

Además el hidropreno retrasó el desarrollo larvario y disminuyó la frecuencia de la muda (24). JHAs, con frecuencia, inhiben la ecdisis (26). Estas sustancias podrían inducir a la atrofia de las glándulas ventrales (22).

Las JHAs actúan también como inhibidores del acto de comer. Las termitas comen significativamente menos madera tratada con hidropreno, que madera testigo (27). El acto de comer no se llevara a cabo con una alta concentración del ester etflico o del ácido farnesico (28). En termitas inferiores los protozoos simbióticos aseguran parcialmente la digestión de la celulosa, pero los simbion­tes son destruidos cuando las termitas comen madera tratada con metapreno, por ello las termitas engañadas mueren al no comer (29).

Feromonas y Reproducción

En las colonias de termitas las funciones de reproducción están reservadas alas productoras primarias o a las suplementarias neotenicos. La joven sociedad es fundada generalmente por un par de imagos (pareja real). La formación de la pareja tiene lugar por atracción mutua. Las sustancias atrayentes (feromonas) son secretadas por glándulas tegumentarias principalmente las glándulas del esternon o esternales y las tergales (30), que vierten al exterior por poros (31). Las glándulas tergales no existen en Reticulitermes. Su papel no es conocido con certeza y sus secreciones no estan químicamente identificadas (32). Las glándulas tergales cuya secreción es ávidamente lamida podría asegurar la durabi­lidad de la pareja. La imago hembra de muchas termitas incluida la de Reticuliter­mes, eleva su abdomen en una característica posición de llamada. Esta actitud les permite dejar al descubierto las glándulas esternales cuyas feromonas emitidas pueden atraer a los machos (33). Son utilizadas en la búsqueda de la pareja para reconocimiento sexual, en comportamientos de cortejo y en la formación de pareja. Cuando la pareja esta formada, los compañeros privados de las alas cavan una cámara nupcial, donde ponen los primeros huevos y fundan así la nueva colonia. En colonias naturales importantes de Reticulitermes lucifugus estable­cidas en la zona de Burdeos (Francia) la hembra imaginal reproductora puede tener un aspecto fisogastrico. Esto indica una importante actividad de puesta de huevos. En la misma región, otras colonias importantes de Reticulitermes pierden sus reproductores primarios, pero poseen muchos neotenicos funciona­les, especialmente hembras. En Francia su límite geografico al Norte es la zona de Nantes. Allí permanecen formas aladas pero la neotenia es su única forma de reproducción. Así la manera de reproducirse esta probablemente relacionada con el clima. En esa región los neotenicos que van apareciendo son numerosos y están agrupados (35).

La hormona juvenil esta involucrada en la vitelogenesis y oviposicion de las termitas. En los reproductores el tamaño de los cuerpos alados aumenta considerablemente, y probablemente la secreción de hormona juvenil es impor­tante. La implantación de cuerpos alados supernumerarios a una hembra joven apareada aumenta en un 80% el número de huevos puestos (36).

Los imagos vírgenes criados separadamente no ponen huevo alguno; después de la implantación de cuerpos alados supernumerarios ponen huevos sin fertilizar que al eclosionar originan larvas partenogeneticas (37). Las hormonas juveniles sintéticas (JH I,JH III) aplicadas topicamente tienen el mismo efecto en Kalotermes flavicollis. Además una implantación de cuerpos alados a ninfas hembras, justo antes de la muda imaginal, puede conducir al desarrollo de soldados fértiles cuyos ovarios contienen numerosos huevos maduros (17). No conocemos la naturaleza de las feromonas que estimulan los cuerpos alados de las reproductoras; conocemos mejor la naturaleza de las feromonas que rigen otros aspectos de la biología de las termitas.

Feromonas y Sociabilidad

La sociabilidad de las termitas esta fundada en la atracción mutua. En Kalotermes flavicollis esta atracción es probablemente debida a una feromona social, el hexeno-3-o1-1. Esta sustancia fue extraída de cuerpos completos e identificada mas tarde, pero el Lugar exacto de producción es desconocido (38). Sin embargo es posible un origen exógeno, tal vez la madera. Las termitas que comen madera son altamente atraídas por esta substancia. Son particularmente atraídos por la madera podrida infestada por el hongo Lentizes trabea (39). Para encontrar su alimento varias termitas marcan su rastro con feromonas olorosas. Los receptores olfativos antenales capacitan a las termitas de la misma especie para encontrar su camino hacia la fuente de alimento y su regreso al nido. Las substancias de atracción del alimento y las de seguimiento del rastro parecen idénticas. Ambas fueron identificadas como cis-3, cis-ó, trans-8-dodecatrien-1- Olen Reticulitermes virginicus (40).

Esta sustancia es también una feromona de rastreo y quizás de atracción del alimento para la termita europea Reticulitermes santonensis, que causa grandes daños en edificios en el suroeste de Francia (41). Las hormonas de rastreo quedan depositadas probablemente en el sustrato por glándulas esternales (del esternon). Diversas sustancias análogas a las del rastreo de las termitas fueron sintetizadas (42). Su naturaleza quírnica es variable. Contra enemigos tales como las hormigas, las termitas usan varios mecanismos de defensa. La defensa recae principalmente en los soldados. Mordiendo con sus mandibulas, los soldados aseguran la defensa mecánica pero su principal modo de defensa es químico. Las sustancias tóxicas se elaboran en la glándula frontal situada en la cabeza en los casos de Rhinotermitidos Termitidos. La glándula frontal vierte en el extremo del rostro cefálico en Nasusitermes por un poro frontal; su secreción es un pegamento tóxico. En Reticulitermes la secreción frontal que contiene terpeno (y pineno limoneno, geranil-linalol) tiene propieda­des repulsivas y neurotóxicas contra las hormigas (43). Un análisis cuidadoso de la secreción de la glándula frontal hizo posible diferenciar las distintas especies del complejo Reticulitermes (44). Frente al peligro, toda la colonia es alertada por distintas seliales de alarma. Los termes emiten sonidos originados por movimientos oscilatorios de su cuerpo o golpeando repetidamente el sustrato con la cabeza. Las feromonas de alarma también se emiten por la glándula frontal; se han identificado como terpenos volátiles tales como el limoneno y el terpinoleno en termes australianas (45).

Tratamientos para el Control de Termitas

Ahora conocemos el principal papel de la hormona juvenil en el desarrollo y reproducción de los insectos. Las diferentes sustancias JH y JH imitativo se usaron como agentes biológicos de control contra diversos insectos (4ó). Contra los Pirrocoridos una JHA mostró una actividad extraordinariamente alta inhi­biendo la ecdisis y bloqueando la muda imaginal (26).

En el control de las termitas las posibilidades teóricas son numerosas. Tienen diferentes efectos morfogenéticos. La inhibicion de la ecdisis por IGR conduce a la muerte de los termes. Permite la formación de adultoides con órganos genitales atróficos y alas anormales, por ello estas formas no son capaces de propagar la especie. Además el IGR puede causar una alta mortalidad entre los termes por privación de sus protozoos simbióticos.

El exceso de IRG puede favorecer la formación de soldados superfluos que son formas estériles. El aumento del número de soldados dependientes de los otros para la alimentación podría disminuir la vitalidad de la colonia. Un alto nivel de IRG podría suprimir totalmente la producción neotenica y de ese modo conducir a las colonias a su extinción.

El descubrimiento de compuestos que poseen actividad anti-hormonal podría llevarnos a considerar una nueva estrategia para el control de insectos. Estos compuestos llamados precocenos inducen a metamorfosis precoz en individuos inmaduros y esterilizan los estadios adultos. En hembras jóvenes tratadas la esterilidad es permanente (47). Los precocenos impiden el desarrollo de los cuerpos alados y así inhiben la secreción de las hormonas juveniles. Los experimentos biológicos no se han aplicado aún a las termitas. Sin duda se espera una nueva alternativa para el control de las termitas con las hormonas anti-juve­niles. Debido a sus propiedades de atracción, las substancias de seguimiento del rastro podrían ser un interesante instrumento en el control de las termitas.

Los primeros resultados interesantes en el campo se obtuvieron con termitas subterráneas americanas (48). Las feromonas de atracción podrían utilizarse como reclamo para reunir grandes números de termitas subterráneas (49). Los termes atraídos de esta manera podrían tratarse con insecticidas químicos (50). En realidad todas estas investigaciones están aún en fase de experimentación.

Muchas otras sustancias interfieren con los mecanismos hormonales. Varias de estas fueron probadas con termitas. El Diflubenzuron o «Dimilin» causaron una alta mortalidad entre los termitas subterráneas tratados debido a la inhibición de la muda y al impedimento de acumulación de quitina (51).

El control efectivo de las termitas requiere variedad de métodos. En un futuro inmediato el control seguirá dependiendo del uso de insecticidas químicos. Otras medidas de control, tales como el uso de cebos impregnados con veneno o el uso de sustancias análogas a las hormonas juveniles y los precocenos han dado resultados prometedores en trabajos de laboratorio. Estos métodos tienen que ser mejorados para aplicarlos en condiciones naturales (de campo).

La eficacia de todos estos métodos esta realmente subordinada a un mejor conocimiento de la biología de las termitas.

Para reducir la presión de reinvasión en el área de interés, es imprescindible evaluar adecuadamente los árboles y arbustos del  entorno y tratar químicamente los elementos atacados, especialmente si se sospecha que albergan algún nido.

La evaluación suele dificultarse por la frecuente ausencia de signos externos que evidencien la presencia de la termita, que puede estar muy internado en el tronco y raíces. A juicio del  inspector, puede haber necesidad de realizar orificios exploratorios profundos en el tronco con broca en busca de partes huecas. El tratamiento químico consiste en verter la solución abundantemente por las superficies de corte de las ramas atacadas por la termita y a través de  los orificios realizados en el tronco se permean huecos y pasajes termíticos. Una vez terminado el procedimiento, es conveniente tapar los orificios de inspección y tratamiento con un pivote o estaca de madera, o incluso con una masa sellante, para impedir la entrada de insectos, hongos y agua pluvial que podrían comprometer la salubridad del vegetal. Cabe resaltar que no siempre será posible diagnosticar la infestación en todos los componentes del paisaje, pues en algunas termitas sería inasequible, atacando solo las raíces profundas. Finalmente, debemos mencionar que si el árbol infestado tiene su salubridad irremediablemente comprometida por la termita, la remoción debe realizarse teniendo en cuenta también toda la raíz.

Prevención de la infestación en edificaciones

Algunas medidas simples, que aunque no están libres de costos ayudan a prevenir la infestación de termitas en edificaciones. Durante la construcción o reforma, se recomienda la preparación del terreno mediante destacamento completo, remoción escombros, realización de obras de drenaje que impidan la permanencia de humedad  tratamiento químico preventivo del suelo del área a ser construida y sus adyacencias.

Se deben adoptar buenas prácticas de construcción, como:

    • Utilizar en la estructura permanente maderas naturalmente más resistentes o químicamente tratadas,
    • Evitar el contacto directo de esas maderas con el suelo,
    • Evitar o cerrar rendijas y grietas en la construcción,
    • No rellenar la construcción con escombros (para llenar las cavidades),
    • Evitar encerrar elementos que puedan servir de alimento o facilitar el tránsito de termitas,
    • Remover formas de madera,
    • Aplicar barreras físicas que impidan el acceso de termitas a la edificación o que permitan visualizar la invasión,
    • Proveer aireación adecuada en las cavidades (principalmente en la subestructura, así como poros, sótanos y tejados),
    • Proveer vías de acceso para inspección y detección precoz de infestación en áreas de riesgo.

El tratamiento químico de la madera debe realizarse en los componentes que van a permanecer fijos en la obra (incluyendo armarios, rellenos y forros). Los cuidados y procedimientos generales son los mismos que para la termita de madera seca (ver impregnación con productos químicos).

El tratamiento químico del suelo, al realizarse aisladamente, generalmente está destinado al fracaso si no se toman las medidas adicionales pertinentes descritas en el párrafo anterior. Al final, difícilmente se consiguen barreras continuas y verdaderamente intranspasables.

Otro pormenor de gran importancia en la consecución de la barrera química del suelo, se presenta al momento de su ejecución: lo ideal es aplicarla después de cubrir del  tejado sobre el suelo desnudo, procedimiento que se debe realizar pronto para recibirlo a contrapiso. El suelo debe ser tratado en todos los entornos con escombros, en los terrennos, y en todos los puntos de perforación de la construcción para paso de tuberías (hidráulicas, eléctricas, telefónicas, de gas etc.) o de otras estructuras. Se aplica cada fórmula con agua, homogéneamente en toda la superficie a razón de 4-6 litros/m, a baja presión (se puede utilizar un dispositivo similar a la regadera de plantas, o aplicador motorizado), seguida de la remoción en los ambientes con escombros y puntos de paso de tuberías (5-6 Litros/metro). También es conveniente delimitar los trayectos de juntas de dilatación que deberán recibir refuerzo de solución (5-6 Litros/metro). Una vez evaporado el solvente (agua), el suelo debe ser protegido de la acción de la luz, agua pluvial y pisadas, con cobertura de lona plástica, o debe ser inmediatamente instalado el contrapiso. Si es necesario se debe adoptar alguna medida en el suelo tratado que evite que la integridad de la barrera química se vea afectada, el tratamiento de remoción debe ser realizado en ese lugar antes de la terminar la instalación del contrapiso.

Los árboles cercanos también debe ser inspeccionados y tratados si se encuentran infestados. Los árboles cuya salubridad se encuentre comprometida (plantación en el lugar inadecuado, crecimiento inadecuado, podas drásticas, troncos huecos, enfermedades etc.) Deben ser removidos, junto con las raíces. Como ejemplo de plantación inadecuada, cabe recordar los árboles y arbustos sembrados a 5 m o menos de la edificación y que deben ser removidos, independientemente de si están infestados o con su salubridad comprometida: las raíces en crecimiento terminan por invadir bajo el piso de la edificación, facilitando el acceso de termitas, y destruyendo cualquier barrera química constituida en el suelo.

Finalmente, debemos recordar que la práctica preventiva más equilibrada y eficaz es la concientización de la población sobre la extrema complejidad del problema termítico, y las dificultades para su solución.

Algunas características de los solventes y defensivos químicos

El defensivo químico y el solvente hacen parte de los componentes adicionales al proceso de control presentes en casi todas las intervenciones. Para su uso se debe considerar no solo el objetivo final de la intervención (eliminar la termita y/o inmunizar contra reinfestación), sino también preservar la integridad de los elementos tratados y la salubridad ambiental, y no causar daños a la salud de los usuarios del área. Conocemos un caso de intervención muy eficaz (exterminio de la termita), pero que contaminó el ambiente con olor nauseabundo al punto de generar una prohibición permanente de ingreso al área y desecho de los materiales inmunizados. Otro caso comprometió la calidad ornamental de maderas estructurales de edificación histórica y de su acervo, debido a la cantidad exorbitante y al gran calibre de perforación realizada con broca, las cuales permanecieron abiertas al final del  trabajo. Por lo tanto, el éxito de la intervención también depende del conocimiento que se tenga acerca de los defensivos y solventes disponibles, y de su comportamiento ante las condiciones operacionales, para que sean utilizados de la forma adecuada, con un mínimo impacto ambiental y en las estructuras tratadas.

Solventes para tratamiento de madera

No se recomienda el uso de agua como solvente, pues penetra poco en la madera, puede provocar deformaciones en la paya tratada y favorece la putrefacción por fungos. Su utilización se reserva para las formulaciones para el tratamiento de árboles vivos, aunque también en ese caso la aplicación de la solución

3. De acuerdo con el diámetro del tallo, puede ser necesario obtener previamente el objetivo de remoción  emitido por la dirección.

Preparada con solventes orgánicos pueda ser utilizada, en circunstancias particulares y en menor volumen, como inyección de soluciones más espesas y aspersión de orificios.

Se utilizan solventes orgánicos volátiles (como querosene, alifáticos hidrogenados, alcohol, acetona, aguarrás etc.), que presentan mayor poder de penetración en la madera que el agua, y una vez transcurra cierto período se evaporan completamente, dejando en la madera solamente el residuo inmunizante.

En la elección del  solvente se deben tener en cuenta criterios técnicos, como tiempo de secado, persistencia del olor, alteración del color en la superficie de la madera, disolución de acabados externos (barnices, sellantes, pinturas, ceras etc.), penetrabilidad en la madera, compatibilidad con el defensivo utilizado, sensibilidad individual del  cliente (riesgo para portadores de asma bronquial y de rinitis alérgica) etc. Por ejemplo, el alcohol etílico seca rápidamente y no deja olor en el elemento tratado; en contrapartida, presenta menor penetrabilidad, puede causar manchas superficiales en la madera y es incompatible con la mayoría de los defensivos químicos, cuyas moléculas son degradadas instantáneamente en medio alcohólico. También hay situaciones especiales, en que se indican pruebas preliminares para evaluar el riesgo de que el tratamiento provoque daños irreparables en los artefactos a ser inmunizados, como en las  intervenciones en piezas de archivos históricos y culturales.

Todas esas recomendaciones se aplican igualmente al tratamiento de artefactos construidos con otros tipos de fibras celulósicas, como en bambú, biri (caña de la India), mimbre, sisal y corcho.

Solventes para tratamiento del suelo

El suelo es habitualmente impregnado con solución acuosa. Entre tanto, hay condiciones en que, ante el fracaso en la intervención inicial con solución acuosa, el resultado sería mejor que si se hubiera utilizado un solvente orgánico: suelos muy orgánicos, entierros con gran cantidad de residuos orgánicos, pisos de ladrillo polifracturados y permeados por una incontable cantidad de crestas estrechas.

Defensivos químicos

En la Tabla 2.5. se encuentran los defensivos autorizados para uso doméstico sanitario en el país, para el control e inmunización contra la infestación de insectos xilófagos.

Tabla 2.5. Ofensivos químicos para uso de doméstico sanitario en el control y prevención de la infestación de insectos xílófagos

Principio activo

Grupo químico

Clase

Formulación

Tratamiento

Nombre comercial

lndustria quimica

Clorifipos

Organofosforado

II

Solución

Suelo ladrillo madera

DURSBAN

2E 240 CE

4EBR 460 CE

High Tech 120 CE

CLORSAN 500 CE

DOW

PRODELYN

Detalmetrina

Piretroide

III

Solución

Madera

K-OTEK 25 CE

AGREVO

Polvo seco

Conduit vacíos

K- OTHINE 2 2P

AGREVO

Permetrina

Piretroide

III

Solución

Suelo ladrillo madera

DRAGNET

100 CE

384 CE

FMC

Fipronil

Fenilpirazol

A definir

solución

Suelo ladrillo madera

TERMIDOR**

25 CE

RHODIA

* Adquisición y uso reservado exclusivamente para profesionales del  campo de control de plagas. Se omiten productos de pronto uso formulados para tratamiento de pequeños volúmenes de madera directamente por el consumidor  final y que no permiten altas concentraciones y productos no autorizados como termicidas.

**En la fase final del  registro ante el Ministerio de Salud.

Una característica importante que debe ser común a todos los defensivos utilizados en el control de la infestación termítica es la persistencia prolongada después de la aplicación (período residual largo). En condiciones operativas, sin embargo, la vida media del  producto está condicionada por factores ambientales, que permiten la degradación de las moléculas del  defensivo: exposición a la luz, humedad elevada, temperatura, lixiviación (por agua pluvial y por las capas freáticas), características físico-químicas del  suelo, interacción con otros productos aplicados a la estructura o suelo tratados etc.

Otra característica relevante respecto al comportamiento de la termita, ante el defensivo. Esa respuesta, aunque parece ser del dependiente de la dosis, está determinada por las características químicas del defensivo. Reconocemos tres formas de acción de las sustancias defensivas, en las concentraciones recomendadas de uso, respecto a:

    • Letalidad. el clorpirifós (organofosforado) es letal para las termitas que penetran el área tratada, generando muerte rápida. Las demás termitas de la colonia perciben, de alguna manera, la muerte de los compañeros y la amenaza a la colonia y pasan a abandonar el lugar.
    • Repelencia. los piretróides son altamente irritantes, repeliendo las termitas que son directamente alcanzadas y muertos por la formulación defensiva de los sobrevivientes, si hay, huyen de las áreas en intervención hacia columnas externas propias de otros lugares, no entran en el área tratada, hasta que más tarde experimentan la acción irritativa del producto. La repelencia puede ocurrir también en dosis subletales, evitando la invasión de termitas.

La repelencia puede provocar la reacción dramática de la termita, en la operación de control. Durante una intervención en un galpón industrial, para la extensión de un tratamiento perimetral de suelo y pared doble con solución de piretróide, observamos, por un orificio de 15 mm de diámetro, realizado en la pared a una altura de 1,5 m y que apenas al día siguiente recibiría aplicación de la solución, salió una estampida muy poblada de Coptotermes hauilandi, conmillones de soldados, obreras e inmaduros, corriendo hacia el tejado de la edificación, donde aparentemente todos terminaron muertos (Fontes & Florindo, observación inédita en la ciudad de Sao Paulo, en 1993). Las termitas marcaron el camino de fuga con heces, con una longitud que llegaba a 10 cm.

  • Acción tardía el fipronil, así como los productos aplicados en la forma de señuelos (aún no registrados para uso en Brasil), no son presentidos por las termitas. Estos, al penetrar en el área tratada, al recibir aplicación directa de solución, al consumir material contaminado con el producto o al consumir señuelos especialmente preparados, se contaminan y, debido al contacto mutuo inherente a la organización social (trofalaxis, canibalismo de especímenes muertos o que denoten un comportamiento anómalo, contacto físico en general), esparcen el contaminante en la colonia. Dentro de pocos días, se da inicio a la mortalidad, que puede hasta liquidar la colonia. Defensivos con ese tipo de acción también se denominan de «acción lenta» o dotados de «efecto dominó» (recordando que una ficha de ese juego, en la posición vertical, derriba a las demás que se encuentran alineadas).

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